Un efecto del hábito de no desayunar es el que tiene que ver con el condicionamiento del gusto. Los sabores que producen la sensación de saciedad y alivian el hambre tienden a convertirse en los preferidos de las personas.Cada vez que una necesidad nutritiva que deberías de haber satisfecho mediante una alimentación regular, equilibrada y de sabores suaves, la resuelves mediante un consumo exagerado de productos extremadamente calóricos y de artificiales sabores potenciados, se refuerza un poca más tu preferencia por ese tipo de productos, y los alimetnos tradicionales y adecuados descienden un poco más en tu escala de alimentos preferidos.Esto sucede entre la mayoría de las personas que acuden a clase sin desayunar correctamente, y que sacia su hambre a media mañana con productos de pastelería ricos en grasas y azúcares.Por eso no es extraño que luego muestres una marcada preferencia por este tipo de nutrientes que son, lo más ricos en calorías y los que más contribuyen a ganar peso. Más información:!Quiero Chuches! de Isaac Amigo y José Manuel Errasti. Desclée. Aprender a ser.Educación en valores.
martes, 5 de febrero de 2008
El hábito de no desayunar.
Publicado por
Marta
en
18:37
Etiquetas: Adolescencia, Alimentación saludable, Bienestar y salud
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