Todas las experiencias amorosas participan un poco del aspecto del amor a la naturaleza, al amado/a, al grupo familiar, al grupo social, a la humanidad y a sí mismo/a.
Toda energía es móvil, toda energía es cambiante, se transforma. Todo lo que existe en la vida conlleva procesos de cambio y se convierte en otras cosas. Como el agua, todo es agua pero se manifiesta de distintas formas.
Nuestra vida es como un fluir. En la sociedad occidental no nos han enseñado a fluir como en otras sociedades, y tratamos de retener todas las situaciones, como paralizar la vida, detenerla, resistiéndonos a que algo cambie. De ahí que vivamos tan mal los diferentes períodos evolutivos de nuestra vida, las diferentes etapas amorosas, las despedidas....No las entendemos como etapas diferentes. Sin embargo, en cada etapa de nuestra vida vivimos experiencias que tienen un proceso de nacimiento, desarrollo y conclusión. Cuando algo finaliza empieza otra cosa, si no, no se podría volver a comenzar.
Los períodos de crisis y cambio hay que entenderlos como procesos de aprendizaje dentro del proceso de evolución humana.
Fina Sanz
sábado, 8 de marzo de 2008
Experiencias amorosas
Publicado por
Marta
en
22:59
Etiquetas: Gente joven
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